En este espacio de revisionismo no académico, contaré la historia Argentina que no te enseñaron en la escuela, serán desenmascarados los traidores disfrazados de héroes, y los verdaderos héroes, que mayoritariamente fueron difamados, exiliados, torturados y/o asesinados, serán difundidos por su inmensa importancia en la formación de la identidad, fundamental para la construcción del presente y el futuro de nuestro país.
Hace poco hablando con una
Compañera, una Compañera que formó parte de ese grupo de loquitos que soñaron
hacer todo esto que tenemos cuando había solo cenizas y deudas de dirigentes
que saquearon al gremio, me dijo una frase que me gustaría compartir con
ustedes: “Nosotros nunca tenemos que olvidarnos que venimos a la institución a
darle, no a sacarle”.
Un mensaje que muchos de
nosotros tenemos arraigado, pero que es importante tenerlo siempre presente,
recordarlo a diario.
Perón decía que hay dos clases
de lealtades: las que nacen del corazón que es la que más vale y la de los que
son leales cuando no les conviene ser desleales, que también se aprovecha en
las circunstancia que pueda servir. También decía que los intereses de los hombres
no pueden estar por encima del ideal que todos defendemos. Por eso, no
encuentro lealtad en los hombres que “transpiran la camiseta” para escurrirla y
sacarle el jugo, tampoco encuentro lealtad en los que se alinean tras un
dirigente por comodidades, por conveniencia y beneficios individuales. Y
relacionándolo con la frase que dio origen a esta reflexión, el que no viene a
dar no es leal, el que viene a dar para sacar su tajada, tampoco es leal.
La institución es la que
perdura, los hombres y mujeres que hoy integramos el Sindicato en algún momento
nos vamos a ir, no sabemos cuando, pero nos iremos, los motivos pueden ser innumerables.
Pero no es lo mismo estar de paso a ser parte de la historia, y esa diferencia
la marca el HACER, quizás no lleguemos a ver la concreción de nuestros sueños,
quizás no nos alcance el tiempo, pero si las próximas generaciones de Trabajadores
(que serán nuestros hijos) tienen un poquito mas de lo que nosotros tenemos,
habremos cumplido nuestra misión, habremos hecho.
La juventud decide levantar
esas banderas, las que hicieron grande a esta institución, el contexto es
distinto, hoy la lucha es otra, pero la convicción y la actitud es la misma.
Preferimos hacer, aunque nos equivoquemos, preferimos equivocarnos a quedarnos
de brazos cruzados. Porque venimos a dar.
Lisandro L. Martinez
Mendieta
Juventud STMT
(NOTA PUBLICADA EN EL MENSUARIO DE ABRIL 2013 DE "UNIDAD MUNICIPAL", ORGANO
DE DIFUSION DEL SINDICATO DE TRABAJADORES MUNICIPALES DE TANDIL)
Compañeros Trabajadores, no podemos hablar del 24 de Marzo de 1976 sin
tener en la memoria los hechos que llevaron a ese nefasto desenlace.
A fines de los años ´60 y principio de los ´70 el Movimiento Obrero
era protagonista principal de las discusiones políticas del país,
distintas luchas en esos años marcaron lo que vendría, jugando un papel
fundamental en el retorno del General Perón a nuestro país, líder del
movimiento que llevo adelante las reivindicaciones más altas
conquistadas para la Clase Obrera Argentina.
Etapa en la que la clase Trabajadora, participaba de la distribución
de la riqueza en un 50%, y el otro 50% era para las clases dominantes.
Existían planes de viviendas inmensos que generaban mano de obra en la
construcción que movían aún más la economía, expropiación de grandes
terratenientes para colonización de pequeños y medianos productores,
jornadas de trabajo de ocho horas eran suficientes para acceder a la
canasta familiar. Hasta el último Delegado discutía en Asamblea
Paritarias sin tope.
Las Escuelas Fábrica preparaban a los hijos de los Obreros,
capacitándolos para que luego ingresaran a las diferentes fábricas.
De todas estas grandes conquistas fue protagonista el Movimiento
Obrero, frente a este avance de nuestra clase, los sectores de las
clases dominantes no podían permitir que existiera un modelo de país
independiente de los distintos imperialismos. Modelo de país que se
basaba en la Industrialización y la producción Nacional con fuete
incidencia y participación del Estado.
Fue así que en el medio de la disputa de la clase Obrera acompañando
al gobierno, contra los intereses extranjeros, sufrimos el asesinato del
Compañero José Ignacio Rucci que estaba al frente de la lucha como
Secretario General de la CGT junto al pueblo y los Trabajadores.
Para barrer con todas las conquistas que habíamos logrado los
Trabajadores junto al Movimiento Peronista y sectores más avanzados del
pueblo dieron el golpe de estado del 24 de Marzo de 1976.
Ese mismo día a las doce de la noche asesinaron a René Salamanca
Secretario General de SMATA Córdoba y así a miles de Compañeros del
Movimiento Obrero en todo el país.
Las medidas económicas de la dictadura, venían a favorecer a las
clases dominantes, por eso eran antipopulares, estatizaron la deuda de
bancos y empresas privadas, en contra de los intereses de la clase
Trabajadora, atando a todo el pueblo Argentino a una deuda ilegítima,
fraudulenta y usuraria de los intereses extranjeros.
Fueron estas políticas de entrega que comenzaron a trazarse con el
golpe de 1976 que llevaron a la desaparición del patrimonio nacional y
así a la pérdida de conquistas del Movimiento Obrero, la desaparición de
miles y miles de puestos de trabajo durante todos los gobiernos
posteriores, con leyes todavía vigentes de la dictadura, contrarias a
los intereses de los Trabajadores.
Por esto este 24 de Marzo, a 37 años tenemos que estar más unidos que
nunca por la memoria de nuestros Compañeros asesinados, que hicieron
posible lo necesario para levantar bien alto sus banderas y luchar
para”.
NO PERDER NI UN PUESTO DE TRABAJO MÁS.
SALARIOS DIGNOS PARA EL TRABAJADOR Y SIN TOPES.
BASTA DE PERSECUCIÓN Y DESPROCESAMIENTO DE LOS LUCHADORES POPULARES.
UTA – AOMA – MUNICIPALES – SIVARA – UTEDyC – ASIMRA – UATRE -
OBRAS SANITARIAS – CCC - LA FRATERNIDAD - EMPLEADOS DE COMERCIO - UNIÓN
FERROVIARIA – UOM
El
viernes 29 de mayo de 1970 a las nueve de la mañana, Emilio Angel Maza –vestido
con uniforme de capitán del Ejército- y Fernando Luis Abal Medina –con galones
de teniente primero- subieron al octavo piso del edificio de la calle
Montevideo 1053, en Capital Federal, y tocaron timbre en el departamento “A”.
Sara Herrera, una señora de edad madura, les abrió la puerta. Los dos jóvenes
le pidieron hablar con su marido, y a pesar de que no los había visto nunca en
su vida, la mujer los hizo pasar. Al fin y al cabo, la presencia de dos
oficiales del ejército en su casa no constituía ninguna rareza. Les comentó que
su esposo se estaba duchando pero que los recibiría en un instante, los invitó
a sentarse en el living y les sirvió café. Luego se disculpó ya que debía
retirarse. Maza y Abal Medina se dispusieron a esperar, probablemente tan
tensos por la misión que estaban llevando a cabo como sorprendidos por lo
sencillo que todo había resultado hasta ese momento.
A
los pocos minutos apareció sonriente el dueño de casa, un personaje público por
dos motivos: se trataba de un Teniente General retirado de alto perfil en una
época en el que el Ejercito tenía un protagonismo indiscutible en la vida
política del país, y hacía poco mas de una década había sido presidente de
facto. Ello no le impidió tomar café con sus visitantes y escuchar complacido
el ofrecimiento de custodia personal que le hicieron. Cuando los dos jóvenes
mostraron las armas que portaban y lo obligaron a que los acompañara, Pedro
Eugenio Aramburu se dio cuenta de que el ofrecimiento de custodia era una mera
excusa. Cuando descubriera que los uniformes militares también eran una patraña
ya sería demasiado tarde, aunque eso sucedería algunas horas después. Mientras bajaba
por el ascensor difícilmente haya concebido la verdadera identidad y objetivos
de sus captores.
Si
la primera etapa de la operación había resultado sencilla, el resto tampoco
depararía mayores contratiempos. Maza y Abal Medina sacaron a Aramburu a la
calle y lo hicieron subir a un Peugeot 504 blanco conducido por Carlos Capuano
Martínez. Emprendieron la marcha y –tras cambiar un par de veces de automóvil-
salieron de la Capital. Una vez en la Provincia de Buenos Aires, enfilaron en
dirección sudoeste. Habían estudiado decenas de veces la ruta que debían tomar,
compuesta por caminos de tierra y sin puestos policiales ni ciudades
importantes en su trayecto. A las seis de la tarde ingresaron en “La Celma”,
una estancia ubicada en la localidad de Timote. Metieron al secuestrado en uno
de los dormitorios de la casa principal y esa misma noche le iniciaron un “Juicio
Revolucionario” que duraría dos días. Finalmente, en la madrugada del lunes 1°
de junio el ex presidente fue declarado “culpable” y muerto a balazos. El comunicado
divulgado por los ejecutores rezaba:
Se
trataba del primer operativo firmado por Montoneros, organización
político-militar que estaría llamada a representar un rol protagónico en la
historia argentina durante la violenta década del setenta.
La
fecha elegida para la presentación pública de Montoneros fue el viernes 29 de
mayo de 1970, Día del Ejercito y primer aniversario del Cordobazo.
En
los comunicados, los Montoneros se presentaban como “una unión de hombres y mujeres
profundamente argentinos y peronistas, dispuestos a pelear con las armas en la
mano por la toma del poder para Perón y para su pueblo y la construcción de una
Argentina Justo, Libre y Soberana”, y declaraban: “nuestra doctrina es la
doctrina justicialista, de inspiración cristiana y nacional”. Contradiciendo
algunas acusaciones que comenzaban a circular acerca de su ideología
supuestamente foránea, declaraban que lo único foráneo en el país eran “los
intereses de los capitales extranjeros ligados al régimen y mentalidad vendepatria
de los gobernantes de turno”. El origen cristiano de la organización se
delataba en mas de una oportunidad, como cuando anunciaban la decisión de “dar
cristiana sepultura” a los restos de Aramburu o pedían “Que Dios, Nuestro
Señor, se apiade de su alma”.
Aramburu
era un símbolo del antiperonismo, y matarlo implicaba de por si una definición.
De todas formas, los guerrilleros dejaron constancia de las acusaciones que se
le hacían: los fusilamientos de 1956, la represión del peronismo, la
desaparición del cadáver de Eva Perón, la difamación de Perón y Evita, y la
anulación de las conquistas sociales instauradas por el justicialismo. Como queda
expreso en el comunicado N° 3 de la organización:
COMUNICADO
Nº 3
31 de Mayo de 1970
Al PUEBLO DE LA NACIÓN:
"En el día de la fecha, domingo 31 de mayo de 1970, la conducción de
nuestra organización, constituida en Tribunal Revolucionario, luego de
interrogar detenidamente a Pedro Eugenio Aramburu, declara:
I- Por cuanto Pedro Eugenio Aramburu se ha reconocido responsable:
1º) De los decretos 10.362 y 10.363 de fecha 9 de junio de 1956 por los que se
"legaliza" la matanza de 27 argentinos sin juicio previo ni causa
justificada.
2º) Del decreto 10.364 por el que son condenados a muerte 8 militares, por
expresa resolución del Poder Ejecutivo Nacional, burlando la autoridad del
Consejo da Guerra reunido en Campo de Mayo y presidido por el General Lorio,
que había fallado la inocencia de los acusados.
3º) De haber encabezado la represión del movimiento político mayoritario
representativo del pueblo argentino, proscribiendo sus organizaciones,
interviniendo sus sindicatos encarcelando a sus dirigentes y fomentando la
represión en los lugares de trabajo.
4º) De la profanación del lugar donde reposaban los restos de la compañera
Evita y la posterior desaparición de los mismos, para quitarle al Pueblo hasta
el último resto material de quien fuera su abanderada.
II- Por cuanto el Tribunal lo ha encontrado culpable de los siguientes cargos,
que no han sido reconocidos por el acusado:
1º) La pública difamación del nombre de los legítimos dirigentes populares en
general y especialmente de nuestro líder Juan Domingo Perón y nuestros
compañeros Eva Perón y Juan José Valle.
2º) Haber anulado las legitimas conquistas sociales Instauradas por la
Revolución Justicialista.
3º) Haber Iniciado la entrega del patrimonio nacional a los intereses foráneos.
4º) Ser actualmente una carta del régimen que pretende reponerlo en el poder
para tratar de burlar una vez más al pueblo con una falsa democracia y
legalizar la entrega de nuestra patria.
5º) Haber sido vehículo de la revancha de la oligarquía contra lo que
significaba el cambio del orden social hacia un sentido de estricta justicia
cristiana.
El Tribunal Revolucionario, Resuelve:
1º) Condenar a Pedro Eugenio Aramburu a ser pasado por las armas en lugar y
fecha a determinar.
2º) Hacer conocer oportunamente la documentación que fundamenta la resolución
de este Tribunal.
3º) Dar cristiana sepultura a los restos del acusado, que sólo serán
restituidos a sus familiares cuando al Pueblo Argentino le sean devueltos los
restos de su querida compañera Evita.
¡PERÓN O MUERTE! ¡ VIVA LA PATRIA!.
M O N T O N E R O S
Bibliografía
consultada:
[MONTONEROS,
el mito de sus 12 fundadores; por Lucas Lanusse]
[Centro
de Documentación de los Movimientos Armados www.cedema.org]
Desde
el célebre préstamo de la Baring Brother & Co. suscripto en 1824 (y
cancelado recién en 1904), el país debió apelar a las mas diversas formas de
endeudamiento externo.
Principales
operaciones:
1824 - Préstamo de la Baring Brother para
inversiones.
1863 – Puentes y
caminos
1875 – Para la
canalización del Riachuelo
1880 - Para
ferrocarriles
1932 –
Empréstito Patriótico
1933 – El pacto Roca –Runciman, para
girar divisas a Gran Bretaña
Desde la sanción de la Ley Nro. 79 de
"Organización del Crédito Público Nacional", de 1863 (bajo el
Gobierno del General Bartolomé Mitre) la Argentina hizo gala de un
comportamiento ejemplar en lo que hace al cumplimiento estricto de sus obligaciones
con los acreedores extranjeros.
Posteriormente, la sanción de la Ley
Nro. 428 "Ley de Contabilidad" en el año 1870 (Gobierno de D. F.
Sarmiento) abarcó diversos aspectos vinculados al crédito público, entre los
que se destaca la obligación de informar por separado sobre este ítem en la
confección de la "cuenta de inversión" de cada ejercicio.
1946 - Perón
inicia una repatriación de los empréstitos extranjeros
1946 - Perón
emite Letras para captar fondos que estaban depositados en
las Cajas Previsionales
En 1952 el
General Perón paga las dos últimas cuotas del empréstito contenido en el pacto
Roca-Runciman y, por primera vez en su historia, el Estado Nacional estaba
libre de deuda externa.
En
1961, bajo el Gobierno del Dr. Arturo Frondizi, (Ministro de Economía, Dr.
Roberto T. Alemann y Secretario de Hacienda Dr. Jorge Wehbe), luego de ocho
años de autonomía financiera respecto del exterior, se reinicia el
endeudamiento externo con destino a la estatización del capital accionario
de la Empresa Servicios Eléctricos del Gran Buenos Aires (SEGBA)
En 1962 se lanzo el empréstito 9 de julio
En el año 1957 la Argentina se
adhiere al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial, e inicia un
proceso de endeudamiento con esos organismos multilaterales.
Del estudio de las series históricas
vinculadas a la deuda externa argentina a lo largo de su historia surge que,
hasta finales de la década del 60, no representó un factor de relevancia en
el contexto macroeconómico. Así se desprende del análisis de los índices de
endeudamiento al finalizar cada ejercicio, con relación al PBI o el importe
total de los servicios de la deuda con respecto a las exportaciones del mismo
periodo.
El Estado se endeudaba muchas veces por
problemas de Balanza de Pagos, con pasivos de corto plazo.
Pero
no había legislación específica vinculada a la deuda pública. La única norma
vigente hasta 1993, era la ley de Contabilidad sancionada en 1870, citada
más arriba, durante la Presidencia de Sarmiento que sólo hacía referencia a la
obligación de que los saldos de la deuda pública se informen por separado en la
Cuenta de Inversión de cada año.